Ese tema, siempre algo incómodo. El dinero. Unos tienen mucho y otros demasiado poco. Pero a la hora de hacer una compra o una inversión todos somos iguales. Queremos gastar lo mínimo posible. Si eres un creador de contenidos y tienes en mente un proyecto alucinante, pero no sabes cuánto puede costarte el voice over, te voy a dar algunas pistas para que sepas cómo pedir un presupuesto a un locutor y cuales son aquellos puntos fuertes que tienes que tener en cuenta.
Hace poco os he hablado del tema del marketing y de como vender mejor en 2021 ahorrando lo máximo posible y contando con freelancers que trabaje bien. Hoy os hablo del tema capital. El dinero.
Lo primero que tendrás que hacer, es elegir al locutor más adecuado para tu proyecto. Hay que decir en este punto, que estamos en un mercado libre. Si hablamos de grandes proyectos de publicidad, La General de Locutores marca las pautas de los precios. De ahí para arriba, cada uno cobra lo que quiere. Sin embargo... en proyectos más pequeños es la selva. Hay locutores trabajando por precios muy bajos, pero lo cierto es que no suelen ofrecer una calidad muy buena. Ya sea por su falta de formación o por no tener los recursos necesarios a nivel técnico, se quedan muy fuera de los estándares habituales en la locución profesional.
Siempre hay que buscar al mejor locutor. Uno de los factores en los que nos fijaremos es que su voz y su forma natural de hablar nos guste y encaje para la campaña. El timbre de cada locutor es único y en eso no existe la competencia. Otro de los factores a tener muy en cuenta es la profesionalidad, la experiencia y el equipo técnico con el que graba si es que es freelance.
Un sitio web potente que nos muestre de primera mano las demos más importantes y su experiencia puede dar al locutor opciones para participar en un casting.
A la hora de pedir presupuesto tendremos en cuenta algunos puntos. Como sabes, no hay dos presupuestos iguales en locución y para ello el profesional de la voz nos pedirá algunos datos para poder valorar el proyecto. Si de antemano le damos la mayor información posible, estaremos ahorrando tiempo.
Longitud en palabra o tiempo de locución:
Cuanto más larga sea la locución, más compleja y por ello más cara. Esto es sencillo de entender.
Difusión o uso del proyecto:
No es lo mismo un spot nacional que una cuña de radio local.
Tiempo de explotación del producto:
¿Cuánto va a estar en antena o en uso esa locución?
Plazos de entrega:
Algo que no suele ser muy común, pero que yo tendría en cuenta sobre todo en proyectos largos. No es lo mismo hacer un audiolibro de 5 horas en dos semanas que en una sola semana. Hay menos tiempo para prepararlo, para hacer retakes etc.
Como ves, si entregas de forma fiable toda la información al locutor, tendrás un presupuesto ajustado y sin sustos. Y lo más importante de todo... Rápido.
