Desde hace algunos años, venimos viendo una tendencia en el mundo de la publicidad. Cada vez encontramos más locuciones que "no suenan a locutor". Hoy hablamos de esta tendencia y de por qué todos los locutores deberían adaptarse a ello.
Si eres locutor y haces grandes spots de televisión o pequeñas cuñas de radio locales, da lo mismo. Al final todas las tendencias llegan a todo, tarde o temprano. Hoy hablamos de una tendencia que apareció hace algunos años y que parece haberse instaurado como la nueva norma.
Desde hace unos años y con la aparición de las redes sociales, los móviles y la mayor conexión de las marcas con nosotros y la necesidad de transparencia, apareció otra necesidad. Debido a que el lenguaje se ha ido desprendiendo de grandes adornos, se ha ido simplificando. Y las marcas necesitan eso. Conectar con el potencial cliente, mostrando más cercanía y sencillez en su mensaje. Debido a eso, algunas agencias de publicidad y algunas marcas comenzaron a buscar más sencillez en sus mensajes.
A menudo, antes de que una locución se grabe definitivamente por un locutor profesional, se suele grabar una maqueta de referencia para el montaje o presentación de la idea al cliente. Esta maqueta que suele grabar un creativo o alguien de la agencia para ahorrar dinero, en alguna ocasión se puede quedarse como definitiva. Es lo que ocurrió con una locución realizada por un creativo llamado Bitan Franco. Él hizo una locución muy natural de un spot que necesitaba precisamente eso. Naturalidad, que no suene a locutor. Y cuando el locutor seleccionado para el trabajo hizo su locución, al cliente le parecía que no era tan natural como la maqueta, ya que era muy difícil lograr aquella espontaneidad.
Desde entonces, agencias, creativos, marcas y estudios buscan locutores que sean capaces de descomponer todas sus capas para sacar su voz más natural. En algunos casos puede sonar incluso pasota o irónica. Pero al fin y al cabo, adaptarse a un texto es el trabajo del locutor. Y este debe saber cambiar de registro rápidamente para buscar en su voz la mejor interpretación de la pieza publicitaria.
Obviamente poca gente que no sea locutor puede sonar bien. Recurrir a un locutor profesional te va a dar resultados más rápidos debido a su formación y su experiencia.
